Todos conocemos que una forma segura de estar en el agua es con un chaleco salvavidas, habitualmente no lo hacemos por comodidad.
Tal vez estas historias contadas por nuestros clientes sean ilustrativas de las ventajas de usar el chaleco salvavidas.
1. Sr. A su esposa después de tomar sol frente a Olivos, deciden levantar ancla y volver al club, quien va a proa, (la Señora) la cual patina y cae al agua, por suerte sabía nadar, no golpeo cayendo en forma conciente y el río estaba planchado, pero demoró más de 10 minutos en embarcarla, gran disgusto.
2. Otra de matrimonios, frente Aeroparque, se quedan varados, el Sr. A se cuelga de la botavara para intentar liberarse de la varadura, se cae al agua, la corriente lo llevaba y el barco varado.
3 Sr. A navegando en el Río de la Plata en un espléndido día con su familia y la de su hermano todos con niños, uno se cae al agua, el timonel salta a recatarlo, ninguno a bordo conocía ni como encender el motor.
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