Los GPS son capaces de almacenar una posición en su memoria, un lugar determinado de este planeta. Cada una de esas posiciones almacenadas, cada uno de esos lugares, es lo que llamamos un waypoint (punto del camino, en inglés).
En la memoria del GPS, un waypoint incluye las coordenadas de la posición que define en qué parte del mundo está localizado. A ese waypoint le debes poner un nombre (casa, hotel, gasolineria, etc) que lo identifica y que lo hace único y distinguible de los demás waypoints que puedas crear. Además, y de forma opcional (no todos los equipos lo hacen, pero la mayoría ya si), a ese waypoint se le puede asociar un icono o imagen gráfica, que ayuda a identificar qué es ese waypoint en particular. Así, puedes llegar a distinguir en la pantalla del receptor (donde se representan los waypoints) si ese waypoint en particular es la cima de una montaña, una fuente, un cruce, el inicio de un sendero, hospital, camping, etc. Normalmente, también al mismo waypoint se le asocia un valor de altitud, una fecha de creación, la hora de creación y un comentario (como: fuente de agua potable, vistas magníficas). No todos los equipos son capaces de guardar todos estos datos asociados a un waypoint (depende del modelo), pero, como mínimo, al menos si lo hacen con las coordenadas y el nombre. Un waypoint nunca es una coordenada anónima.
Los receptores GPS pueden almacenar muchos waypoints al mismo tiempo. Y tienen la capacidad de hacer lo que se llama GoTo (Ir A) un waypoint en particular. De esa forma, te puedes dirigir hacia él, ya que el GPS sabe en tiempo real donde estás, y cuales son las coordenadas de ese waypoint. Normalmente, el GPS te lleva a ese waypoint trazando una línea recta que va desde tu posición actual a ese waypoint, y te lo puede indicar de varias formas, ya sea con una flecha que te dice a donde debes ir, o indicándote a qué dirección debes marchar.
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